jueves, 25 de noviembre de 2010

Dios pensaba en mi cuando te hizo. Por tus ocurrencias, eres tan original, para hacerme feliz tan natural. Definitivamente el hombre ideal para mi, gracias por ser tan especial. Dios te trajo a mí para hacerme más fuerte. Nuestra unión no es casualidad, ni algo de suerte, nacimos el uno para el otro hasta la muerte . . .

No hay comentarios:

Publicar un comentario